Martínez: Tenemos que poner toda la carne en el asador, porque ganamos o nos vamos de vacaciones
“Si la presión y la ansiedad se convierten en algo positivo, te convencés de que podés ganar. Y anoche nunca pasó por mi cabeza que lo podíamos perder”, dijo el base de Regatas.
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Javier Martínez, base de Regatas Corrientes, pasó este viernes por Uno contra Uno Radio, donde habló del triunfo del equipo remero ante Lanús, lo que le permitió a los dirigidos por Nicolás Casalánguida estirar la serie de cuartos de final de la Liga. “Ahora la cabeza cambió. Volaban los fantasmas de que no le podíamos ganar a Lanús. Estuvimos cerca en Buenos Aires, y cuando lo tenés palpable y no lo confirmás, no terminás de convencerte de que se puede”, dijo el paraguayo nacionalizado argentino.
“Anoche, salvo en los primeros 5 minutos, mantuvimos una brecha de seis u ocho puntos y llegamos a 14, y en todo momento tuvimos el mando del partido. Estamos más convencidos y confiados para el partido de mañana. Y hay que pensar en mañana y no en el quinto. Tenemos que poner toda la carne en el asador, porque ganamos o nos vamos de vacaciones”, agregó Martínez, en diálogo con Fabián Pérez, José Montesano y Matías Traversa.
–¡Qué equipo duro y difícil Lanús!
–Nunca pierde la línea. Nosotros, si estamos abajo, nos cuesta remontar y por momentos perdemos la línea. Y en vez de acercarnos, perdemos por 20 puntos. Lanús es un equipo en el que cada uno sabe su rol y nunca pierde la línea. Ayer parecía que cuando sacamos 14 era momento de quebrarlos y se pusieron a dos puntos. Mi forma de ver es que, ganando o perdiendo, nunca pierden su forma de ganar, su línea.
–Ayer cuando les sacaron 14, Silvio Santander pidió tiempo muerto y les dijo que faltaba un cuarto y medio, y pidió primero bajar la diferencia, pero pidió que no perdieran la línea. Y complicó a Regatas. Son durísimos.
–Tuve la suerte de escuchar todo eso. Después de los partidos cuesta conciliar el sueño y miré el juego que dejé grabando: me acuerdo bien eso que decís. Ese convencimiento se entrena. No es que uno lo dice y se plasma en cancha de manera casual. Obviamente, tienes que estar preparado de la cabeza y preparado para creer en lo que dice el entrenador. Yo le tuve año y medio a Silvio, y ha cambiado hasta su tono de mandar en la cancha: siempre muy eufórico pero en los tiempos lo veo muy bien, muy tranquilo. No es casual que le hayan elegido sus pares como mejor entrenador. Vos mirás Lanús y son todos parejitos: no hay un Lou Roe o un Paolo Quinteros, pero hay muchos que saben su rol y nunca pierden la línea. Es un equipo que te raspa constantemente, que te hace jugar incómodo. Es un equipo muy sólido, muy entrenado. Pero nosotros estamos confiados en ganar este sábado. Y un quinto partido podría ser para cualquiera.
–Después de levantar el match point a hoy, ¿pega un vuelco la cabeza?
–En Buenos Aires ya nos dimos cuenta de que podíamos. En el segundo partido estuvimos a dos segundos de ganarlo y no lo ganamos. Pero mucho no cambia: seguimos estando match point abajo. Si estás pensando en eso y en que el margen de error es tan corto, es una presión complicada. Si esa presión y esa ansiedad se convierten en algo positivo, te convencés. Anoche nunca pasó por mi cabeza que lo podíamos perder. Más que la cabeza, cambia la convicción: sabemos que se puede y lo plasmamos adentro de la cancha. En ese sentido habrá cambiado el pensamiento y la cabeza para afrontar el cuarto partido.
–Que Lanús no tenga un 5 fuerte, ¿los puede beneficiar a ustedes?
–Creo que ahí está la clave, pero Lanús también lo sabe. Ellos te hacen doblajes constantes y, como tienen perimetrales tan rápidos, los relevos y las segundas ayudas llegan. No es que van a un doblaje con Lou Roe, o cuando yo me posteo también doblan con un grande. En la medida que Lou esté más acertado en los tiros, ellos van a tener que idear otra forma de defender. Pero ellos doblan muy bien el poste bajo y cuando uno revierte, son muy atléticos. Los scoutings ya están recontra hechos.
–¿Grabaste el partido?
–Sí, siempre lo dejo grabando.
–Y cuando le metiste esa asistencia a Rou para que rompa el aro, ¿dijiste “Estoy para la NBA”? Je.
–Leo Montero y Fabián Pérez me estaban jodiendo con los puntos que hace “Manu”. Estoy lejos de parecerme. Lo encontré en el momento justo, porque se terminaba la posesión. Faltaba 1m30s y si ellos defendían bien y corrían la cancha, se podían poner en partido: por suerte entró finita la asistencia y Lou lo supo definir rápidamente. Nos escapamos y fue un poco el doble del partido.









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